Federico García Lorca es la figura literaria más conocida, estudiada y admirada de las letras castellanas del siglo XX. Comoce su biofrafía y algúnas curiosidades.
Federico García Lorca fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes.
Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX.
Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo. Murió ejecutado tras el levantamiento militar de la Guerra Civil Española, por su afinidad al Frente Popular y por ser abiertamente homosexual.
El mundo de García Lorca supone una capacidad creativa, poder de síntesis y facultad natural para captar, expresar y combinar la mayor suma de resonancias poéticas, sin esfuerzo aparente, y llegar a la perfección, no como resultado de una técnica conseguida con esfuerzo, sino casi de golpe.
Video: YouTube, En el año en que se conmemora el 80 aniversario de Federico García Lorca, en Tesis nos acercamos a la memoria de su recuerdo con un reportaje que se centra en la vida y la muerte dentro de la obra del poeta, dos conceptos existencialistas que impregnaron tanto de su poesía, como la prosa y el teatro.
De la mano de los especialistas Mario Hernández, Alfonso Alcalá y Antonio Ramos nos acercaremos al universo del autor de Bodas de Sangre o El Romancero Gitano. Además recorremos el territorio lorquiano, un viaje desde Fuentevaqueros, Granada a Nueva York, pasando por Madrid y Almería..
La variedad de formas y tonalidad resulta deslumbrante, con el amor, presentado en un sentido cósmico y pansexualista, la esterilidad, la infancia y la muerte como motivos fundamentales.
Sus posiciones antifascistas y su fama le convirtieron en una víctima fatal de la Guerra Civil, en Granada, donde le fusilaron.
Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros, provincia de Granada, el 5 de junio de 1898. Su padre, Don Federico García Rodríguez, era un hacendado, y su madre, Doña Vicenta Lorca, maestra de escuela. Pasó los primeros años en el ambiente rural de su pequeño pueblo granadino, y estudió en un colegio de Almería.
Cursó Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Granada, donde conoció a don Manuel de Falla, quien ejerció una gran influencia en él, transmitiéndole su amor por el folclore y lo popular. 1917 escribió su primer artículo sobre José Zorrilla, en su aniversario. En 1918 publicó su primer libro Impresiones y paisajes, costeado por su padre.
Antes de graduarse, en 1919, pasó un tiempo en Madrid en la Residencia de Estudiantes. Este periodo fue fundamental, ya que en ella conoció a Juan Ramón Jiménez y a Machado, e hizo amistad con Salvador Dalí, Buñuel, Pepín Bello, y todos los que después formarían parte de la Generación del 27: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Rafael Alberti... En esta época se dedicó con igual pasión a la poesía, el dibujo y el teatro, y consiguió estrenar su primera obra en 1920: El maleficio de la mariposa, aunque fue un fracaso.
En 1921 publicó Libro de poemas y en 1923, se pusieron en escena las comedias de títeres La niña que riega la Albahaca y el príncipe preguntón. El éxito literario de García Lorca llegó con la publicación de Canciones y paralelamente con el éxito de las representaciones en Madrid de Mariana Pineda, del que Salvador Dalí pintó los decorados. En 1927 expuso en las Galerías Dalmau de Barcelona su obra pictórica.
En 1928 publicó la revista literaria Gallo, de la cual salieron solamente dos números. En este periodo se gestó la madurez literaria del poeta ya que paralelamente escribió Poema del cante jondo (aunque no fue publicado hasta 1931), con el que experimentó por primera vez lo que sería un rasgo característico de su poética: la identificación con lo popular y su posterior estilización culta, y que llevó a su plena madurez con el Romancero gitano (1928), que obtuvo un éxito inmediato
En 1929 se fue a Nueva York con una beca de la Columbia University, y allí se gestó otro de sus libros fundamentales: Poeta en Nueva York, en el que se abrió de lleno a las vanguardias. En 1930 fue a La Habana.
En 1931 se instauró la Segunda República española. Fernando de los Ríos fue nombrado Ministro de Instrucción Pública, y García Lorca fue nombrado, bajo el patrocinio oficial, codirector de La barraca, una compañía de teatro universitario que se proponía llevar a los pueblos de Castilla el teatro clásico del Siglo de Oro. Escribió en este período Bodas de Sangre, Yerma y Doña Rosita la soltera.
El 8 de marzo de 1933 obtuvo un éxito clamoroso en el estreno de Bodas de sangre ante la plana mayor de la intelectualidad madrileña en el Teatro Beatriz. El 13 de octubre de aquel mismo año desembarcó en Buenos Aires para dar conferencias y asistir al clamoroso éxito de Bodas de sangre, estrenada por la compañía de Lola Membribes que alcanzó las cien representaciones. De Buenos Aires se trasladó a Montevideo. El 27 de marzo regresó a Madrid.
En febrero de 1936 participó en los actos políticos a favor del Frente Popular. Con el estallido de la Guerra Civil en 1936 empezó el exilio de la mayoría de intelectuales españoles, Colombia y México le ofrecieron exilio político pero el poeta rehusó y se dirigió a su casa de verano.
Había declarado: “Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos.
El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.” Escribió en este año la hermosa elegía dedicada a su amigo torero, donde combinaba el tono popular con imágenes de filiación surrealista: Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.
Tras una denuncia anónima, el 16 de agosto de 1936 fue detenido en la casa de su amigo el poeta Luis Rosales. La orden de ejecución fue dada por el gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán. Federico García Lorca fue asesinado en el camino que va de Víznar a Alfacar y su cuerpo permanece todavía enterrado en una fosa común anónima junto con los cadáveres de dos banderilleros y un maestro nacional ejecutados con él.
Federico García Lorca ha sido el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX.
En el año en que se conmemora el 80 aniversario de Federico García Lorca, en Tesis nos acercamos a la memoria de su recuerdo con un reportaje que se centra en la vida y la muerte dentro de la obra del poeta, dos conceptos existencialistas que impregnaron tanto de su poesía, como la prosa y el teatro.
De la mano de los especialistas Mario Hernández, Alfonso Alcalá y Antonio Ramos nos acercaremos al universo del autor de Bodas de Sangre o El Romancero Gitano. Además recorremos el territorio lorquiano, un viaje desde Fuentevaqueros, Granada a Nueva York, pasando por Madrid y Almería.
71 años de su muerte, suvida, su vida sigue, sigue tan viva.Su verdugo el falangista Ramón Ruiz Alonso dijo de Federico García Lorca , "Hizo más daño con su pluma de lo que otros hicieron con un revólver.", de esta manera justificó este infame crimen, pero esas balas no han silenciado ni enterrado sus libros, poemas ni sus obras. Hoy en día García Lorca vive y cada día su vida se hace más eterna.
BUSCANDO A LORCA
Este artículo es muy interesante y recomendable su lectura. Fuente: El País, autor Ian Gibson 21-09-2008
El historiador Ian Gibson recrea la detención y asesinato del poeta en agosto de 1936
Era una noche sin luna
Es la tarde del 17 de agosto de 1936. Ha pasado exactamente un mes desde el inicio de la sublevación contra la República. El golpe de Estado ha fracasado y España está sumida en una atroz guerra civil. En la retaguardia de ambos bandos ya se mata a mansalva.
Con la diferencia de que, en la zona nacional, quienes organizan, promueven y llevan a cabo los paseos son de clase media, y en la otra, no. Bastante de ello lo sabe Federico García Lorca, encarcelado desde la tarde anterior en el Gobierno Civil de Granada, y cuyo cuñado, Manuel Fernández Montesinos, alcalde socialista de la ciudad, acaba de ser fusilado contra las tapias del cementerio.
Tapias donde ya han caído, según los nombres inscritos en el libro oficial de entierros —copiados en su monografía sobre la muerte del poeta (1983) por el periodista y archivero municipal Eduardo Molina Fajardo—, unas 300 víctimas de la vesania fascista. Y ello sin tener en cuenta los numerosísimos asesinatos cometidos en los pueblos de los alrededores.
A Lorca, amenazado en la Huerta de San Vicente y refugiado en casa del padre de los falangistas hermanos Rosales, lo ha detenido Ramón Ruiz Alonso, ex diputado de la CEDA, famoso en toda la provincia por su chulería y ahora uno de los principales agentes del terror establecido por los rebeldes.
El poeta probablemente no está al tanto de que Ruiz Alonso va diciendo que “ha hecho más daño con la pluma que otros con la pistola”. ¿O sí está? ¿Le han informado de que hay contra él una denuncia escrita muy grave, donde se afirma que es “un enlace con Rusia”, en contacto con los soviéticos a través de una radio clandestina oculta en su piano de cola, nada menos; que es íntimo del socialista Fernando de los Ríos; que es un rojo peligroso, un escritor subversivo y por más señas “maricón”? Si no lo sabe, cabe inferir que lo intuye, toda vez que, desde la furibunda recepción acordada por las derechas a Yerma a finales de 1934, no se le escapa el odio que provoca en ciertos sectores.
Acaso está enterado, además, de que el militar que ha usurpado el puesto de gobernador civil de Granada, el comandante y camisa vieja José Valdés Guzmán, es hijo de un general de la Guardia Civil, cuerpo que sigue sintiéndose gravemente insultado por su famoso romance.
Y hay más, bastante más. Por ejemplo, la entrevista publicada el 10 de junio en El Sol (algo así como El PAÍS de entonces), en la cual declaró que la “toma” de Granada en 1492 fue un desastre y que dio paso “a una ciudad pobre, acobardada; a una ‘tierra del chavico’, donde se agita actualmente la peor burguesía de España”. La frase tuvo una gran resonancia local y molestó a mucha gente de orden. ¿Alguien se lo recuerda ahora en el Gobierno Civil, donde se tortura y se machaca, se oyen los gritos de las víctimas e incluso ha habido suicidios? Es muy posible. ¿A él también le han pegado e insultado? Quizá.
Federico García Lorca de John J. Haeley
El poeta es consciente, sin duda, de que tampoco le favorece la considerable animadversión que existe en Granada contra su padre, culpable de ser algo que apenas existe en la provincia: un rico terrateniente progresista, con antecedentes políticos liberales.
Y hay algo tal vez peor que todo esto: la envidia de unos (por la fama y las ganancias del poeta) y el rencor de otros, entre ellos algunos familiares cedistas y rivales de la Vega, hondamente ofendidos por los rumores que circulan acerca de alusiones personales y despectivas en La casa de Bernarda Alba.
Valdés Guzmán, cuya crueldad es hoy legendaria en Granada, ¿somete al poeta a un interrogatorio? No lo sabemos. Lo que sí hace el gobernador es consultar con su superior en Sevilla, Gonzalo Queipo de Llano —hoy reconocido como uno de los mayores criminales de toda la historia española—, que, a tenor de varios testimonios, ordena que a Lorca, según su fórmula habitual, le den “café, mucho café”. Y Valdés-Pilatos se lava las manos y entrega al preso a sus verdugos.
Angelina, la niñera de la familia García Lorca, había llevado comida al poeta aquella mañana. Lo encontró deshecho. Unos días antes el “señorico” le había dicho en la Huerta: “Angelina, si a mí me matasen, ¿lloraríais vosotras mucho?”. ¿Alguien más le vio en su celda? Tal vez uno de los hermanos Rosales, tal vez el barbero falangista Benet, tal vez… Nada fiable sabemos al respecto.
Aquella noche —noche sin luna— sacan al poeta del Gobierno Civil esposado con Dióscoro Galindo González, maestro del cercano pueblo de Pulianas y acendrado republicano. En la puerta los espera un coche de la infame Escuadra Negra, que arranca en dirección al pueblo de Víznar, situado al pie de las montañas a unos nueve kilómetros al noreste de la ciudad. Allí hay una improvisada cárcel donde suelen pasar sus postreras horas los condenados a muerte “no oficiales” (para los “oficiales” todo termina en el cementerio de Granada). Se conoce como La Colonia.
Cuando Lorca se da cuenta de que van a fusilarle, un joven que hace guardia en el edificio esa noche, José Jover Tripaldi, le ayuda a rezar. Luego los suben a un vehículo y los llevan cerca de la Fuente Grande, manantial conocido en tiempos de los árabes como Ainadamar (La Fuente de las Lágrimas), en el colindante municipio de Alfacar. Allí, en un olivar al borde del camino, los despachan. Según varios testimonios, hubo antes brutalidad e insultos, y es incluso posible que al poeta le diesen en la cabeza con la culata de un fusil.
Entre los esbirros va Juan Luis Trescastro Medina, acaudalado terrateniente de Santa Fe, correligionario de Ramón Ruiz Alonso y célebre en Granada por su machismo. Aquella mañana se jacta en distintos cafés de la ciudad de haber participado en el asesinato y de haberle metido al poeta “dos balas en el culo por maricón”. Se ratificó en distintas ocasiones posteriores. Hacia 1950, cuatro años antes de su fallecimiento, exclamó ante su practicante, Rafael Rodríguez Contreras: “¡Es que estábamos hartos ya de maricones en Granada!”.
¿En qué pensó Lorca durante sus últimas horas, sobre todo sus últimos minutos; él, tan hipersensible ante el horror de la muerte violenta? A mí siempre me ha parecido que tendría muy presente a la heroína granadina Mariana Pineda, cuya triste historia había llevado en 1927 a las tablas. Historia que ahora se iba a repetir en su persona.
Poco antes de subir al patíbulo, la Marianita lorquiana oye cantar una escalofriante copla premonitoria: “A la orilla del agua / sin que nadie la viera / se murió mi esperanza”. El poeta había escrito su propio epitafio. Lo acompañaron en su calvario, además del maestro Dióscoro Galindo González, los toreros anarquistas Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas, que se habían opuesto con denuedo a los fascistas.
Para mí es un enorme alivio saber que, gracias al encomiable replanteamiento de los herederos del genio, ahora va a ser posible buscarlos. A ellos y a otros muchos. A partir de este momento histórico, Federico García Lorca, siempre tan cerca de los que sufren, se puede y se debe convertir en el máximo símbolo de la reconciliación definitiva de los españoles.
Lorca nunca estuvo enterrado en Alfacar Fuente: www.diariodesevilla.es 19/12/09
Los trabajos en Alfacar concluyen con la “evidencia científica” de que en ese emplazamiento no hubo ningún enterramiento · La Junta admite que la posibilidad de excavar en otra zona es, hoy por hoy, casi imposible
Los restos de Lorca no están donde se buscaban. Ni están allí ni lo estuvieron nunca. No están los suyos ni tampoco los de las otras personas fusiladas junto al poeta en la madrugada de un 18 de agosto de hace ya 73 años. Las excavaciones concluyen con un resultado demoledor: no se ha encontrado “ni un hueso, ni una esquirla, ni casquillos de bala, ni botones, ni cremalleras, ni suelas de zapatos...”. Allí no fue enterrado nadie, en definitiva. Lorca podrá estar cerca o lejos, pero en ese sitio no.
Los resultados de los dos meses de trabajo en Alfacar fueron dados a conocer ayer por la consejera de Justicia, Begoña Álvarez, con la expectación mediática que se reserva para las grandes ocasiones. Fue de lo más gráfica en su presentación inicial. “No se han encontrado restos humanos en el perímetro marcado en el parque y hay evidencias científicas de que nunca hubo allí un enterramiento”, expuso.
Entrando en detalles, explicó que no pudo haber enterramientos porque, a unos cuarenta centímetros de la superficie, los arqueólogos toparon con una sucesión de rocas. “Lo normal es que para hacer fosas se excave hasta un metro y medio de profundidad, así que es imposible”, prosiguió.
Begoña Álvarez destacó que los especialistas han hecho “un trabajo riguroso que ha cribado palmo a palmo la zona” pero que aun así no encontraron ni una sola evidencia. Fue entonces cuando hizo la enumeración del primer párrafo: “Ni un hueso, ni una esquirla, ni casquillos de bala, que suelen aparecer en esos casos, ni botones, ni cremalleras, ni suelas... Allí nunca hubo un enterramiento”, insistió.
Ni tampoco se pudo desenterrar a nadie. Las mismas evidencias científicas que justifican que no se pudo enterrar a alguien, sirven para explicar que nadie fue sacado de allí, una teoría que todavía hoy hay quien mantiene. De su inflexión de voz es difícil concluir si estaba o no decepcionada. Sí es verdad que dijo en un par de ocasiones, cuando se le preguntó expresamente por ello, que no consideraba que se hubiera perdido el tiempo.
“No ha sido un fracaso. Al revés: ha sido un impulso para seguir avanzando en la recuperación de la memoria histórica. Con esto se escribe la historia. Científicamente se ha demostrado que Lorca no está en la zona donde se dijo”, subrayó.
La consejera precisó que si los expertos excavaron precisamente en esa zona –de 267 metros cuadrados– fue porque la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que la promovió a petición de familiares de varios de los fusilados, había “presentado datos históricos que indicaban que era una ubicación probable”.
La posibilidad de buscar en otro sitio, más o menos cercano, parece improbable. Por lo pronto, y aunque hay otras informaciones que apuntan a que Lorca pudiera estar en otro sitio, no están más documentadas que las que ahora se han utilizado.
Si Memoria Histórica presentara otra propuesta “viable” y amparada por la solicitud expresa de familiares, la Junta lo estudiaría, pero en principio tiene otras prioridades. La consejera mencionó dos: una excavación en Gerena (Sevilla) y otra en El Marrufo, en Cádiz.
“No estamos ni abiertos ni cerrados a futuros proyectos, pero no trabajaremos sin base”, remarcó la titular de Justicia, que quiso dejar claro que en este caso no se estaba buscando “a nadie en concreto, sino atendiendo a la petición de unos familiares”.
“Son los historiadores los que tendrán que hacer nuevas investigaciones. Lo que sabemos ahora es que en ese sitio no se pudo enterrar a nadie, pero este trabajo que hemos realizado no es baldío. Estamos poniendo a disposición de los historiadores datos para otros posibles estudios”, concluyó.
BIBLIOGRAFÍA
Prosa
Impresiones:
- Granada. Paraíso Cerrado Para Muchos
- Semana Santa En Granada
Narraciones:
- Historia De Este Gallo
- Degollación Del Bautista
- Degollación De Los Inocentes
- Suicidio En Alejandría
- Santa Lucía Y San Lázaro
- Nadadora Sumergida. Pequeño Homenaje A Un Cronista De Salones
- Amantes Asesinados Por Una Perdiz
- La Gallina
Conferencias:
- Charla Sobre Teatro
- Teoría Y Juego Del Duende
- Las Nanas Infantiles
- La Imagen Poética De Luís De Góngora
Homenajes:
- En Homenaje A Luis Cernuda
- De Mar A Mar
Poesía
- Libro De Poemas (1921)
- Poema del cante jondo (1921)
- Primeras canciones (1922)
- Canciones (1921-1924)
- Romancero gitano (1924-1927)
- Poeta en Nueva York (1929-1930)
- Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)
- Seis poemas gallegos
- Diván del Tamarit (1936)
- Poemas sueltos
- Cantares Populares
Teatro
- El maleficio de la mariposa (1919)
- Los títeres de Cachiporra. Tragicomedia de Don Cristóbal y la señá Rosita
- Mariana Pineda (1925)
- Teatro breve (1928)
- La zapatera prodigiosa (1930)
- Amr de don Perlimplín con Belisa en su jardín (1931)
- Retablillo de don Cristóbal. Farsa para guiñal (1931)
- Así que pasen cinco años (1931)
- El público (1933)
- Bodas de sangre (1933)
- Yerma (1934)
- Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores (1935)
- La Casa de Bernarda Alba (1936)
- Viaje a la luna
ANÉCDOTAS
Tiene problemas motores con dos años y esto le deja cierta torpeza de movimiento en una pierna.
Su farsa Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, una obra simbólica sobre un viejo y su joven esposa, fue prohibida por la censura en 1929, quizás porque el protagonista se parecía demasiado al dictador Miguel Primo de Rivera o quizá por su subtítulo "Aleluya erótica."
Homenaje a Lorca
Nos adentramos en la casa de Federico García Lorca en Valderrubio, cuando se cumplen 73 años del asesinato del poeta. Desde Granada, Marta González Novo y Juan Zavala rinden homenaje a este escritor de la Generación del 27 acompañados por Ian Gibson y el actor madrileño José Sacristán.
Además, descubrimos al Lorca flamenco de la mano de los prestigiosos cantaores granadinos Juan Pinilla y Curro Albaicín, que se colarán en la casa donde vivió la verdadera Bernarda Alba
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Fuentes: www.escritores.org, Wikipedia, Youtube, www.elpais.com