
|
Planck Surveyor es la tercera misión del programa científico Horizon 2000 de la Agencia Espacial Europea ESA.
El lanzamiento se produjo 14 de mayo de 2009 desde la Guayana Francesa. Está diseñado para detectar las anisotropías en el fondo cósmico de microondas en todo el cielo, con una resolución y sensibilidad sin precedentes.
Planck será una fuente valiosísima de datos con los que se comprobarán las teorías actuales sobre el universo primitivo y los orígenes de las estructuras cósmicas.
Tras el lanzamiento, la Planck Surveyor será la primera en separarse del conjunto de lanzamiento y se colocará en órbita heliocéntrica, a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. En este punto, el telescopio no sufrirá las interferencias de la Tierra o la Luna. |
El Planck Surveyor está dotado de un espejo de 1,5 metros de diámetro. El telescopio será usado para captar radiaciones en dos bandas de frecuencia, una alta y otra baja, con los siguientes instrumentos:
Low Frequency Instrument (LFI) es un aparato que consiste en 22 receptores que funcionan a -253ºC. Estos receptores deberán trabajar agrupados en cuatro canales de frecuencias, captando frecuencias entre los 30 y 100 Ghz. Las señales serán amplificadas y convertidas en un voltaje, que será enviado a un ordenador.
High Frequency Instrument (HFI) es un aparato compuesto de 52 detectores, que trabajan convirtiendo radiación en calor. La cantidad de calor es medida por un pequeño termómetro eléctrico. La temperatura es anotada y convertida en un dato de ordenador. Este instrumento trabaja a -272,9 ºC
Más de 40 institutos de investigación de Europa y Estados Unidos se unieron en esta misión para construir los instrumentos de la sonda.
Los espejos de los telescopios primario y secundario fueron fabricados en fibra de carbono por un consorcio danés liderado por el Danish Space Research Institute, en Copenhague, Dinamarca.
La Planck Surveyor complementará los datos obtenidos por la WMAP, ya que ésta también se centró en medir fluctuaciones de la radiación de fondo de microondas, pero a una escala mucho mayor. |
La misión "Planck"
La gran explosión que creo el Universo, el "Big Bang", liberó gran cantidad de energía que aún hoy en día flota en el espacio, hay luz desprendida que todavía no ha sido observada. Estas energías son los llamados fondos cósmicos de microondas, una radiación fósil proveniente de las primeras etapas del Universo.
Ahora, la misión "Planck" de la Agencia Espacial Europea (ESA) pretende captar a través de un sofisticado satélite esas presencias de la madre de todos los comienzos.
El objetivo consiste en captar imágenes hasta diez veces más nítidas que las actuales de la época en la que el Universo, con una edad actual de 15.000 millones de años, "sólo" contaba con 300.000 años. Así, a través del satélite "Planck" se podrán desvelar los mecanismos que provocaron que el Universo primitivo evolucionase hasta su apariencia actual.
|
|
Este hecho "equivaldría a fotografiar, desde el presente, a una persona de 40 años cuando sólo tuviese dos horas de vida". La misión cuenta con un presupuesto superior a los 900 millones de euros.
Planck ya busca la "primera luz" del Universo
El satélite Planck de la ESA ha enviado los resultados preliminares de esta misión que estudia los orígenes del universo los expertos indican que la calidad de los datos es "excelente". "Esto es una buena señal de cara al análisis de todo el cielo que acaba de comenzar", según informó la agencia europea del espacio.
Planck comenzó a inspeccionar el cielo desde su posición avanzada en el segundo punto de Lagrange del sistema Sol-Tierra o 'L2' el pasado 13 de agosto, momento en el que se terminaron de ajustar sus instrumentos para obtener un óptimo rendimiento.
El observatorio de microondas de la ESA, Planck, es la primera misión europea diseñada para estudiar la Radiación Cósmica de Fondo de Microondas, la radiación fósil del Big Bang. Así, tras su lanzamiento el pasado 14 de mayo, comenzaron las comprobaciones de los diferentes subsistemas del satélite, a la vez que se enfriaban los detectores de sus instrumentos.
En este sentido, la ESA explica que estos detectores buscan variaciones en la temperatura de la 'Radiación Cósmica de Fondo', que son del orden de la millonésima parte de un grado, lo que es comparable a medir desde la Tierra el calor que desprende un roedor sentado en la Luna. Para conseguir esto, los detectores de Planck deben permanecer a una temperatura extremadamente baja, en alguno de ellos incluso cerca del cero absoluto (- 273.15 grados centígrados o cero Kelvin, '0K').
Imagen recibida por la agencia ESA
'LA PRIMERA LUZ'
La búsqueda de la 'primera luz', que comenzó el pasado 13 de agosto, consistió en una observación continua del cielo durante dos semanas. Esta operación se desarrolló para verificar la estabilidad de los instrumentos y la capacidad de calibrarlos durante largos periodos para alcanzar la gran precisión requerida.
Esta primera búsqueda concluyó el pasado 27 de agosto, ofreciendo mapas de una franja del cielo (en la imagen), uno para cada una de las nueve frecuencias que puede observar Planck. Cada mapa es un anillo, de unos 15 grados de ancho, que se extiende a lo largo de todo el cielo. Los análisis preliminares indican que la calidad de los datos es "excelente", apunta la ESA.
Las operaciones rutinarias comenzaron nada más terminar la búsqueda de la primera luz, y continuarán sin interrupciones durante al menos los próximos 15 meses. En aproximadamente seis meses se podrá ensamblar el primer mapa de todo el cielo.
Durante su vida operativa de 15 meses, Planck reunirá datos suficientes para realizar dos mapas completos del cielo. Para sacar el máximo partido a la gran sensibilidad de Planck, los datos necesitarán una serie de ajustes finos y un análisis muy delicado. Además, promete devolver un tesoro oculto que mantendrá ocupados a los cosmólogos y a los astrofísicos durante las próximas décadas. |