La noticia llega poco después de que un equipo de científicos norteamericanos anunciara el descubrimiento de lo que podría ser la primera partícula de materia oscura jamás vista por el hombre. El preciado «tesoro» fue descubierto por un detector, el Cryogenic Dark Matter Search, construido en las profundidades de una antigua mina de hierro en Minnesota.
El objetivo ahora es distinto. No se trata de buscar estas partículas en aquí mismo, en la Tierra, sino de hacerlo en el espacio. La tarea es muy complicada, ya que ni siquiera conocemos cómo es exactamente lo que buscamos. Lo que sí parecen saber los científicos es que la materia «ordinaria», la que forma todo lo que podemos ver, sólo suma el 4% del Universo. El resto está compuesto por esas extrañas materia y energía «oscuras».
Antes de partir al espacio, el espectrómetro pasará por el filtro del Gran Simulador Espacial (LSS) y el centro de tecnología ESTEC en Noordwijk. El LSS se utiliza para probar todos los satélites y naves espaciales antes de su lanzamiento y ha visto todo tipo de hardware complejo, pero el detector AMS es el más especial de todos. |