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A cambio de este alivio temporal, los pacientes deben lidiar con los efectos alucinógenos y con cierto deterioro de sus habilidades mentales. Estos efectos están frenando su uso en las consultas, aunque puede que por poco tiempo.
Una investigación, que se publica en la revista Nature Chemical Biology, parece despejar el camino al desarrollo de tratamientos que conserven todas las ventajas del cannabis y eliminen los efectos indeseados.
Las buenas noticias llegan desde el Instituto Nacional de Salud de Bethesda (EE.UU.), donde un grupo de investigadores ha abierto la vía para acabar con los efectos alucinógenos y mantener las propiedades analgésicas de la sustancia original.
Tanto los efectos psicoactivos como analgésicos de la marihuana vienen determinados por su principio activo, el THC (tetrahidrocannabinol).
Imagen: Nuestra redacción |
Es conocido que los efectos alucinógenos de la sustancia se deben a la interacción del THC con un receptor llamado CB1R, pero el mecanismo por el cual se produce su efecto analgésico se conoce con menos detalle.
En experimentos con ratones, los investigadores de Bethesda han descubierto cómo se producen esos efectos analgésicos y, al mismo tiempo, cómo evitarlos. Hallaron un receptor que puede convertirse en una diana para desarrollar variantes no psicoactivas del cannabis.
PEORES RESULTADOS COGNITIVOS
Se trata de un avance importante que permitirá aprovechar las propiedades terapéuticas de esta droga ilegal. Un estudio publicado en la revista «Neurology» advertía que los enfermos con esclerosis múltiple que habían recurrido con frecuencia a la marihuana para calmar sus síntomas tenían a largo plazo peores resultados cognitivos.
Si no triunfa el trabajo del Instituto Nacional de Salud de Bethesda hay otras opciones. El año pasado un laboratorio lanzó en Europa «Sativex», el primer medicamento basado en el principio activo del cannabis.
Este fármaco se ha autorizado, de momento, para calmar la rigidez y los espasmos de las personas con esclerosis múltiple. «Sativex» libera THC al organismo muy lentamente, entre 20 y 40 veces más despacio que si el cannabis se fumara sin producir efectos alucinógenos. No se conoce su efecto a largo plazo. Autor: Nuria R. de Castro |
Los términos cannabis o marihuana generalmente hacen referencia a las flores secas.
Cannabis (droga) El cannabis, también conocido como marihuana, hace referencia a la sustancia psicoactiva hecha a partir de la planta Cannabis sativa o «cáñamo cultivado». De acuerdo con las Naciones Unidas es “la sustancia ilícita más utilizada en el mundo”.
El cannabis generalmente se hace a partir de las flores, hojas y tallos de pistilos maduros de plantas hembras. La forma resinosa de la droga se conoce como hachís.
Historia
Se ha demostrado que el uso del cannabis, al menos como fibra, se remonta por lo menos hace 10.000 años en Taiwan. Má (pronunciación pinyin), la expresión china para el cáñamo, es un pictograma de dos plantas bajo un refugio.
El cannabis es originario de Asia central y del sur.9 Se sabe de evidencias de inhalación de humo del cannabis desde el 3er milenio antes de Cristo, como lo indican semillas de cannabis carbonizadas encontradas al interior de un brasero ritual en un antiguo cementerio de la actual Rumania.
También se sabe que los cannabis fueron utilizados por los antiguos hindúes y sijs Nihang de la India y Nepal durante miles de años. La hierba era llamada ganjika en sánscrito. El soma de drogas antiguas mencionado en los Vedas, se asocia a veces con el cannabis.
El uso de cannabis comenzó a ser penalizado en varios países al comenzar el siglo XX. En 1911 fue prohibido en Sudáfrica, en 1913 en Jamaica y en la década de 1920 en el Reino Unido y Nueva Zelanda. Canadá hizo ilegal el uso de la marihuana en su Ley del Opio y Drogas de 1923, antes del reporte de ningún uso de la planta en dicho país.
Tipos
Sin procesar. Flores secas de Cannabis.
Los términos cannabis o marihuana generalmente hacen referencia a las flores secas, las hojas subyacentes y los tallos de ejemplares hembra de la planta cannabis. Ésta es la forma en que más se consume, con un 3–22% de THC.29 30 Por otro lado, las cepas de cannabis que se usan para producir cáñamo industrial contienen menos del 1% de THC, y por lo tanto no se consideran para uso recreativo.
Formas procesadas. Quife
El quife es un polvo rico en tricomas, que puede tamizarse a partir de las hojas y flores de plantas de cannabis. Se consume ya sea como polvo o de forma comprimida para preparar pasteles de hachís.
Hachís
El hachís es una resina concentrada que se produce a partir de las flores de la planta de cannabis hembra. A menudo resulta ser más potente que la marihuana, y puede comerse o mascarse.33 Varía en su color, de negro a dorado, dependiendo de su pureza.
Aceite de hachís
Este aceite es una mezcla de aceites esenciales y resinas extraídas de hojas de cannabis maduros, por medio del uso de diferentes disolventes. Tiene una alta proporción de cannabinoides, entre 40–90%, y se utiliza en una variedad de alimentos de cannabis.
Residuos (resina)
Debido a las propiedades adhesivas del THC, un residuo pegajoso comúnmente conocido como resina se acumula al interior de los utensilios que se utilizan para fumar cannabis. Es como el alquitrán, pero mantiene igualmente THC y también otros cannabinoides.
La acumulación tiene algunas propiedades psicoactivas, pero se hace más difícil de consumir debido a las molestias que le provoca a la garganta y a los pulmones. Los residuos pueden contener CBN, que es el producto degradado del THC. Los consumidores de cannabis normalmente se fuman los residuos cuando no tienen la droga en sí. Tubos de vidrio puede ser agua, vapor a baja temperatura antes de raspar para que el residuo más fácil de quitar.35 El alcohol es un solvente efectivo para limpiar los residuos de parafernalia.
Potencia
De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) “la cantidad de THC presente en una muestra de cannabis se utiliza generalmente como unidad de medida de la potencia del cannabis”.36 Según la ONUDD la marihuana generalmente contiene 5% de THC, la resina “puede contener un 20% de THC” y el aceite de hachís “puede contener más de 60% de THC”.
La institución australiana National Cannabis Prevention and Information Centre afirma que los brotes (las flores) de la planta de cannabis hembra contiene la mayor concentración de THC, seguido por las hojas. Los tallos y las semillas tienen "niveles de THC mucho más bajos ".
La ONU afirma que las hojas pueden contener diez veces menos THC que los brotes y tallos unas cien veces menos cantidad de THC.
Algunos analistas advierten que mientras más grande es la potencia del cannabis, podría representar un mayor riesgo para la salud, pero otros han señalado que los usuarios aprender fácilmente a compensar disminuyendo sus dosis, de este modo previniendo peligros de fumar como golpes de calor o el monóxido de carbono.
Modos de administración. Un vaporizador.
El cannabis se consume de muchas maneras diferentes, la mayoría de las cuales implican la inhalación de humo de tubos pequeños, bongs (versión portátil de la cachimba con cámara de agua), envueltos en papel o el tabaco envuelto en hoja de embota. El cannabis también se ha utilizado como ingrediente activo en tabletas, extractos, tinturas y medicinas compuesto que se formularon profesional, fabricados y vendidos a los médicos y hospitales. Véase Uso médico o terapéutico.
El metabolismo inicial de los cannabinoides en el humo de la marihuana se produce en los pulmones, mientras que por vía oral los cannabinoides son metabolizados en el tracto gastrointestinal y el hígado. Hay más de 30 metabolitos de THC y más de 20 cada uno de cannabinol y el cannabidiol. Muchos de estos metabolitos también son psicoactivas. Uno de los principales metabolitos psicoactivos es el 9-carboxi-THC, que cruza la barrera hematoencefálica con más facilidad que los otros THC, y por lo tanto puede ser más activo de los THC
Se trata de una sustancia psicoactiva que se suele consumir por vía respiratoria (fumando), aunque también es posible su consumo por vía oral, pero es altamente advertido su efecto al ser mas alto el nivel de riesgo a delirios y pánico.
La marihuana o cáñamo se presenta en diferentes formas. La más conocida es el fumar las flores secas y enteras (los cogollos de las plantas femeninas). Existe también aceite de cannabis, en inglés honey oil («aceite de miel»), que es un concentrado cuya extracción generalmente implica el uso de disolventes como el alcohol y filtrados con carbón activo, lo cual potencia los efectos, al estar más concentrado el tetrahidrocannabinol que es la principal sustancia psicoactiva de la marihuana.
Una variedad manufacturada de la marihuana es la resina, que se llama hachís (que en árabe significa «hierba seca»), que se obtiene mediante la extracción de los tricomas, normalmente secada y cortada en bloques de color marrón bastante oscuro y levemente verdoso y del que también existe una variedad líquida o hash oil («aceite de hashísh»).
Otra forma es la "marihuana prensada", bloques de cogollos prensados y aglutinados mediante aditivos tales como pegamento industrial o gasolina, por lo que resultan sumamente tóxicos.
La forma más habitual de consumo es en forma de cigarrillo liado (armado) a mano: en estos casos se usan directamente los cogollos, secos y desmenuzados, el hashísh rubio o negro o bien las hojas. Otros métodos incluyen el uso de pipas muy pequeñas, también conocidos como one-hitters, y de narguiles o cachimbas (pipas de agua) para fumar el cannabis o tambien el uso de bongs.
Actualmente es común el consumo por vaporización, el cual consiste en vaporizar los cogollos secos y curados, a una temperatura tal que solo extrae los cannabinoides y no aquellos productos nocivos que se generan con la combustión.
El Cannabis se usa también en la cocina, para la preparación de recetas como space cake («tarta espacial») o hash brownies («bollos con hachís»). La ingestión por vía oral debe ser siempre bien medida, ya que de esta forma se ingresa más porcentaje de THC que fumado o vaporizado.
Además, al ser ingerido, el THC pasa por el hígado antes de llegar al cerebro, teniendo leves cambios en el hígado, que convierten al THC en otra sustancia distinta, con más poder psicodélico y que puede provocar ataques de pánico en personas susceptibles a ello.
También puede ser tomado disolviéndolo en copas de café, creando así un bhang (del hindi).
Cuadro adictivo
El consumo a largo plazo de la marihuana puede llevar a la adicción, es decir, a la búsqueda y uso compulsivo de la droga a pesar de conocerse sus efectos dañinos sobre el funcionamiento social en el contexto familiar, escolar, laboral y recreativo. Las personas que han consumido marihuana por largo tiempo reportan irritabilidad, dificultad para dormir, disminución en el apetito, ansiedad y deseos por la droga, todo lo cual dificulta el dejar de usar la misma.
Estos síntomas del síndrome de abstinencia comienzan aproximadamente al día siguiente de empezar la abstinencia, llegan a su punto máximo a los dos o tres días, y se atenúan una o dos semanas después de haber consumido la droga por última vez.
La postura antiprohibicionista afirma que si bien el consumo de marihuana desarrolla tolerancia, es decir, que en posteriores tomas inmediatas es necesario aumentar la dosis para conseguir los mismos efectos, los efectos de la abstinencia son muy leves en comparación con otras drogas, lo que permite revertir esa tolerancia y hacer que el consumo de marihuana sea controlable por el sujeto, siendo su potencial adictivo escaso.
Uso médico o terapéutico
Actualmente se investigan los usos médicos de la marihuana para diversas enfermedades, lo que ha generado, de nuevo, cierta polémica. Muchos estudios afirman que es eficaz frente a las náuseas producida por tratamientos de quimioterapia o de tratamiento contra el sida, su efecto estimulante del apetito ayuda a combatir la inapetencia, así como la anorexia. También puede ayudar a reducir la presión ocular asociados a glaucoma.
Debido al papel inmunomodulador, neuroprotectror y anti-inflamatorio73 de la marihuana se han realizado algunos estudios sobre enfermedades neurológicas y auto inmunes así como se ha demostrado que ayuda en el dolor neurológico superando claramente a cualquier placebo.
Hay numerosos estudios acerca de la esclerosis múltiple que han demostrado que puede ayudar a reducir el miedo, los temblores, el insomnio, la espasticidad, relajar los músculos, reducir la presión intraocular o mejorar el control de esfínteres.
Existen estudios que hacen suponer que puede ralentizar otras enfermedades neurológicas como el Alzheimer; se ha demostrado que uno de los componentes de la marihuana (CB2) ralentiza el avance de esta destructiva enfermedad neurológica en animales, consiguiendo reducir la muerte de células nerviosas al 50%. Hoy en dia se esta probando en humanos.
Una investigación llevada a cabo por la Universidad Complutense de Madrid ha demostrado que el cannabis puede tener efectos muy beneficiosos contra el cáncer. El principio activo del hachís se ha mostrado capaz de acabar con las células cancerígenas, de matarlas y, al mismo tiempo, mantener vivas las que están sanas. Cabe aclarar que dicha investigación fue llevada a cabo en ratas y no en humanos. |